El verdadero giro llegó mucho antes, en 2015, cuando Google empezó a penalizar sitios no adaptables. Las búsquedas móviles ya superaban las de escritorio, pero muchos seguían diseñando para pantallas grandes.
Entre 2016 y 2017, la velocidad se convirtió en factor directo. Antes importaba, pero no tanto. AMP apareció prometiendo soluciones mágicas, aunque terminó siendo innecesario para muchos.
Para 2019, el Core Web Vitals estaba en desarrollo interno. Cuando se lanzó oficialmente en 2021, ya llevaba años siendo probado. LCP, FID, CLS: métricas que miden experiencia real, no trucos técnicos.
Ahora en 2024, vemos algo diferente. La búsqueda por voz cambió cómo indexa Google el contenido móvil. Las consultas largas y conversacionales dominan desde teléfonos. Los featured snippets se diseñan pensando en pantallas de 6 pulgadas, no monitores.
Lo que realmente cambió no fueron los algoritmos, sino cómo la gente usa sus dispositivos. Pasamos de adaptar escritorio a móvil, a pensar exclusivamente en experiencias táctiles. Esa mentalidad vale más que cualquier técnica específica.